mochileando con Carlos

Información de viajes a lugares de toda Venezuela, principalmente zonas naturales (playas, montañas, parques nacionales) mostrando mapas, consejos, mejores lugares y datos en general que han sido recopilados en las diversas travesías de mis amigos y las mías...

Wednesday, May 11, 2005

El avila cuando las nubes lo tapan para la ciudad...


Avila n
Originally uploaded by carlos contreras.

Wednesday, May 04, 2005

Fauna, flora y clima del Parque Nacional El Ávila

En sus 81.900 hectáreas* el Ávila cuenta con gran diversidad de especies tanto animales como vegetales la cuales son protegidas, en un excelente clima de montaña, por los Guarda Parques que lo habitan los 365 días del año.

Clima:

El clima del parque varía según la zona, la altura donde uno se encuentre y según el mes. La temperatura media anual en el Valle de Caracas es de 21º C, más arriba en el Cerro el Ávila el promedio es de 13º C y las más frías se encuentran en el pico Naiguatá (2.765 m.s.n.d.m.) siendo de 10º C como promedio anual. Los extremos normales de la temperatura van desde los 4º C hasta lo 29º C pero en los últimos tiempos se han logrado registrar temperaturas de 1,5 ó 0º C en las partes más altas, se cree que esto deriva de los cambios atmosféricos que suceden en el planeta a causa de la contaminación. Aunque la variación del clima es grande según la zona donde uno se encuentre, durante el año la temperatura de cada parte no sufre grandes variaciones, pero si entre las existentes en el día y la noche la cual es significativa y hay que estar preparado para afrontar.
Las corrientes de vientos que más actividad tienen en el parque son los Alisios del noroeste los cuales están activos todo el año predominando en los meses de enero, febrero, junio, julio agosto y el mes de diciembre. En este último mes se comienzan a hacer normales los días despejados, dicha condición atmosférica del parque dura hasta febrero y le da la oportunidad, a los habitantes de sus alrededores, de poder apreciar los picos más alto con una excelente nitidez.

Es normal la presencia de niebla y formaciones nubosas en grandes partes de la montaña durante horas, debido a su gran cantidad de humedad, contribuyen al crecimiento de bosques densos y con gran cantidad de especies.

Flora:

El Parque Nacional El Ávila cuenta con un ecosistemas protegido de Herbazales y arbustales litorales, bosques deciduos y siempreverdes, sub-páramos arbustivos costeros.

Por el lado norte del parque: Se encuentra el bosque xerofítico el cual se puede ver a partir del nivel del mar hasta llegar a los 500 mts de altitud, en el cual encontramos especies como: El Cují, el Cardón, el Indio Desnudo, y otras especies de dichas características. A partir de los 500mts hasta llegar a los 1500 mts se encuentra el bosque tropófilo con especies como: El Copey, el Jabillo, el Araguaney, el Caro, el Bucare, y el Pardillo entre otros. También a partir de los 900 mts aparece en algunas zonas las Selvas Nubladas con árboles siempre verdes, gran variedad de orquídeas, helechos, bromelias, variados tipos de palmeras y otras especies de dicho ecosistema.

Por el lado sur del parque: Encontramos la Sabana Montaña a partir de los 1000 mts sobre el nivel del mar, en la zona de Caracas se marca fácilmente por la presencia de la Av. Boyacá llamada comúnmente con el nombre de cota mil por encontrarse a 1000 mts sobre el nivel del mar, este tipo de sabanas llegan hasta los 1600 mts y se crearon por la intervención del ser humano con los incendios y las talas, quedando principalmente un pequeño pasto de plantas herbáceas, constituido principalmente por gramíneas con focos de árboles y arbustos, la mayoría Capín Melao y Gamelote. También de este lado de la montaña tenemos la Selva Nublada a partir de los 900 mts hasta una altura de 2500 mts la cual contiene gran cantidad de humedad y el mismo tipo de vegetación presente en este tipo de selva del lado norte del parque. Tenemos el Matorral andino en las partes más altas, este tiende a tener gran parentesco con el páramo andino, podemos encontrar la Rosal de El Ávila, el Incienso, el Babuncillo y otros como árboles enanos que por cuestiones de la altura no llegan a crecer más altos de 1 metro de altura, esta vegetación se encuentran el los picos de La Silla de Caracas y por la Fila Maestra hasta llegar al pico Naiguatá. En las laderas del lado sur también podemos encontrar las Palmas del Ávila de las cuales se usan sus hojas en semana santa en rituales religiosos católicos. Es importante destacar que en las cercanías a las quebradas se encuentras selvas de galerías con gran cantidad de vida vegetal y sumamente frondosas.

En total se pueden observar aproximadamente 1.800 especies de plantas, entre ellas el árbol gigante llamado El Niño y otras especies como el Frailejón Arbolito y una gran variedad de orquídeas, 180 aproximadamente.

Se han descubierto aproximadamente 10 especies de plantas endémicas y también encontramos especies, cultivadas por el hombre, como el guamo, el café y el eucalipto.
El Hermano Ginés se refiere a esta maravillosa mezcla existente en el Parque Nacional El Ávila de la siguiente manera, “… en un día de excursión enseñar al visitante casi toda Venezuela compilada como un jardín botánico, puesto allí por el Creador para el estudio y el deleite de los habitantes de Caracas…”

Fauna:

El Parque Nacional Ávila cuenta con una extraordinaria colección de vida animal, con menor cantidad en el lado sur por la presencia de la ciudad capital. Entre estas las aves cuentan un papel primordial con 500 especies distintas las cuales conforman el 36% de las especies de nuestro país, incluidas entre ella nueve que sólo se encuentran en nuestra nación. Las más observadas son: El Cristofué, el Carpintero Habado, diversos tipos de Colibríes, la Guacharaca del Norte, el Gavilán Teje, el Gavilán Habado, la Paloma Turca, la Paraulata Montañera, Periquitos, el Querrequerre, el Turpial, la Tortolita Rojiza, el Vencejo Grande y el Zamuro.

Entre los animales de tierra podemos encontrar gran variedad, miles de insectos, más de 100 especies de mariposas y 120 especies de mamíferos aproximadamente, pero gran parte son muy difíciles de observar ya que se alejan de las zonas cercanas a la ciudad para internarse en los bosques más profundos. Los más comunes son: Las Ardillas, el Araguato, la Comadreja, Conejos salvajes, el Cachicamo, el Cunaguaro, el Gato montes, el Jaguar, la Lapa, el Murciélago, el Oso Hormiguero, el Picure, la Pereza, el Puma, el Puercoespín, el Rabipelado, el Tigrillo o Tigre, el Venado Matacán y el Zorro. Hay quienes dicen haber visto perros salvajes naturales de la zona pero eso es casi un mito, lo que si se encuentra son perros salvajes nacidos de perros de la ciudad abandonados por sus amos, los cuales ya han tenido cachorros en la montaña que se han criado sin la mano del hombre.

También encontramos aproximadamente 20 especies de anfibios y 30 de reptiles de las cuales destacan las serpientes que abundan en varias zonas del parque, entre estas hay varias que son ponzoñosas (venenosas) de las cuales podemos nombrar: La Cascabel, la Coral, la Mapanare y la Tigra Mariposa. También podemos encontrar otras como la Cazadora, la Falsa Coral, la Culebra de Tierra, la Lora, la Reinita y la Machete.


*según fuente oficial INPARQUES

Wednesday, April 06, 2005

Historia del Parque Nacional El Ávila

En los años 50 la ciudad de Caracas se vio afectada por un acelerado crecimiento de la población lo cual dio el temor de perder las zonas verdes de la montaña debido a la construcción de casas. En 1952 se celebro en Caracas la Asamblea de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales (UICN) en la que se dio la idea de declarar las montañas, del norte de la ciudad, como Parque Nacional y así lograr protegerlas para el futuro. Dicha propuesta término siendo aplicada en 1958 cuando el Gobierno Nacional con motivo de conservar las bellezas de la montaña, su fauna y flora, declaró la creación del Parque Nacional el 12 de diciembre con el decreto Nº 473 y luego el 25 de marzo de 1974 el Gobierno amplio el área del parque según el decreto Nº 30.408 con el cual llega a poseer una extensión de 81.900 hectáreas.

No sólo se logro salvar la vida silvestre de la montaña, sino con dicho decreto se han protegido las construcciones coloniales que allí existen como son los castillos y fuertes construidos alrededor de 1691, además de los caminos de los españoles y los construidos por los indígenas mucho antes que el primer europeo pisara esta tierra.

Desde 1973, el parque se encuentra bajo la protección y administración del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).

Origen del nombre del Parque Nacional el Ávila:

Mucho antes que los españoles llegaran, la montaña era conocida como “Guaraira Ripano”, nombre que fue acuñado por Juan de Pimentel quién fue gobernador y cronista de la ciudad de Santiago de León (actualmente Caracas), pero no se tiene claro cual de todas las tribus que habitaban el valle le llamaban así a la montaña, probablemente fueron los de la tribu Caracas (familia de los Caribes). El significado del nombre indígena no es claro, hay quienes dicen que en castellano sería “Gran Montaña”, recientemente se han descubierto viajas historias de exploradores que afirman que la pronunciación es”Wariarepano” y su significado es "Dantal", es decir “donde viven las dantas” ya que en los ríos de la montaña vivían estos animales.

Al llegar el conquistador Diego de Losada (fundador de la ciudad de Santiago de León en 1567) el nombre dado a las montañas es el de “La Sierra” y luego en una reunión de Cabildo del 3 de marzo de 1573 en nombrado Alcalde Ordinario de la ciudad a Gabriel de Ávila, Alférez Mayor de Campo de Diego de Losada, y se le otorgan las tierras de “la Sierra” en la cual cosecha trigo de tan buena calidad que se le dio la fama de “El trigo de la Sierra de Ávila” y esto trajo la costumbre de llamas a la montaña por dicho nombre “Sierra Ávila” que con el tiempo paso a ser “Cerro Ávila”

Cuentos, leyendas y mitos del Parque Nacional El Ávila:

Los Tesoros de Boquerón, o la Leyenda de las Siete Mulas
En el pueblo de Galipán aun se escucha la historia en boca de los ancianos que en la época de la colonia un arriero fue contratado por los españoles para transportar oro, el hombre agarro siete mulas para poder llevar el pesado cargamento y subió a Boquerón pero cuando iba por Caraballeda fue asesinado por unos ladrones que escondieron el valioso tesoro. Los habitantes de las zonas cercanas nunca siguieron la pista del tesoro que aun puede seguir allí, en alguna parte le la montaña.

Cafetaleros de Los Venados
En la época de la colonia se fundaron haciendas dentro del Ávila en las cuales se cosechaba buen café, las más conocidas estaban en la zona de Los Venados, pero cuando Gómez declaró Parque Nacional la zona “de la fila hacia atrás” se tuvieron que mudar a Galipán. En la Hacienda de Los Venados se cosechaba y trillaba el café, la Casona que aún permanece allí es de la época del General Juan Vicente Gómez.

La Virgen del Picacho
Cuentan los pobladores que en la gran piedra que forma el Picacho se puede ver la imagen de la virgen, tallada de forma natural, y con los resplandores del sol se puede distinguir el manto azul que la cubre. Hace muchos años un cura de La Guaira mandó a cortar la piedra donde se ve la virgen para colocarla en su iglesia, al colocarla en su sitio la tapo hasta que llego el día de una ceremonia para la misma, y al quitar su cubierta todos pudieron ver la piedra lisa, sin ninguna figura en ella, pero en el picacho la imagen volvió a aparecer.

El Cementerio de Picacho
El Picacho también es conocido por los relatos de la existencia de un camino que lleva a un cementerio indígena de los Caribes. Los pobladores ansiosos por saber el paradero del mismo se adentraban en la selva y se perdían tratando de descubrirlo.

La Hacienda
Actualmente es un lugar de encuentro social para habitantes de Galipán pero en el pasado era una hacienda colonial en la cual se trillaba el café que se sembraba en sus alrededores, era muy famosa ya que el producto final se vendía “listo para tostarlo”. Las ruinas siguen existiendo en el interior de La Hacienda. Existen otras leyendas del lugar, una es que uno de los antiguos dueños de la propiedad le fue salvada la vida del ataque de un tigre gracias a uno de sus perros que mato a felino y luego murió por las heridas que la pelea le causo. También se cuenta que los habitantes de la hacienda enterraban a sus muertos en la zona y por eso se veían las ánimas rondando por la propiedad.

El Peñón del diablo
Muchos años atrás, de noche, se escuchaban los cantos de un hombre alrededor del peñón pero cuando alguien se asomaba para intentar descubrir quién los entonaba no se veía a nadie y comenzó a rumorearse que el diablo es el que cantaba en el peñón y se le nombro como el Peñón del Diablo lo cual no le gusto a los monjes y misioneros que promovieron cambiarle el nombre al mismo y colocarle “El Peñón de la Virgen” por lo cual se celebro una bendición de una estatuilla de la virgen la cual fue llevada en procesión y finalmente colocada por uno de los pobladores en la piedra, con la vista hacia el mar, pero aun así se escucha a muchos de los pobladores llamarlo el Peñón del Diablo.

Las momias del Ávila
También conocida como la historia del científico alemán Gottfried Knoche (1813-1901) cuyo apellido se pronuncia “canoje” palabra alemana que traducida al español significa “hueso”. Llega a Venezuela entre los años 1837 y 1840 con el propósito de vivir en La Guaira para así poder atender a la gran colonia Alemana que habitaba la zona montañosa de la guaira, donde él compro una hacienda llamada “Bella Vista” ubicada en la ladera Norte de El Ávila, en el sector El Palmar, del Picacho de Galipán. En 1845 hace la revalidación de su título de medicina en la U.C.V. luego de esto se emigran al país y se mudan con él su esposa, hija, yerno y dos hermanas enfermeras que trabajaron con él en el pasado, sus nombres eran Amalie y Josefina de apellido Weismann.

Fue conocido por haber fundado el Hospital San Juan de Dios de La Guaira, ser director del Hospital de La Guaira (1854-1856), prestar sus servicios a los pobres sin cobrar nada a cambio, pero su mayor renombre fue a causa de un descubrimiento que hizo a finales del siglo XIX, una formula para momificar a las personas, la cual tenia que ser inyectada al paciente aun con vida para que el corazón la bombeara por todo el cuerpo y así no se descompusiera ninguna parte del mismo, sin tener que corromper el cadáver para lograr dicho efecto.

Sus experimentos los hizo en su propio laboratorio, el cual servia de mausoleo y horno crematorio, ubicado en la finca “Bella Vista” donde momifico a su esposa, hija, yerno y a su hermana Josefina además de amigos y hasta algunos animales. En 1869 llega al hospital San Juan de Dios un cabo de la Federación con una herida mortal, quien lo atiende es Knoche y le receta la inyección de cloruro de aluminio “mientras el corazón aún bombeara sangre” quedando de esa forma momificado, o cumpliendo el primer paso para la completa momificación ya que no se conoce realmente cual era la formula que él descubrió, luego lo coloco con uniforme y su arma de combate parado en la puerta se su mausoleo para que vigilara a sus familiares, siendo motivo todo esto para la creación de leyendas por partes de los habitantes que lo conocían, como que en la noche iba con una mula cargada de cadáveres, o que por su finca siempre olía a carne humana asada.

Al final de sus días el mismo Knoche se hizo inyectar por su hermana Amalie Weismann con una dosis que él mismo preparo, la última persona que se conoce que fue momificada fue la misma Amalie en 1926.

Dentro del mausoleo existen cinco sarcófagos los cuales se encuentran abiertos y las momias dañadas por la acción del descuido (tanto la finca como el mausoleo fueron abandonados y la naturaleza los cubrió) como por la acción de vándalos. Se dice que el propio cadáver de Knoche quedo muy mal momificado. La última obligación de Amalie fue trancar el mausoleo y deshacerse de la llave lanzandola al mar.